miércoles, 9 de septiembre de 2009

A TÍTULO PERSONAL: BEATLES REMASTERS

Por: Raúl Gómez Miguel

A unos meses de cumplirse cuarenta años de la desintegración del cuarteto de Liverpool, The Beatles, Paul McCartney et al., decidieron aventarle al marcado dos cajotas con toda la discografía oficial del conjunto inglés en versiones mono y estéreo, repletas de memorabilia y las chácharas de rigor en este tipo de transas.

Cuatro mil volovanes cuestan cada uno de los estuches y en varios países ya han roto record de ventas sin materializarse aun en las tiendas. La expectativa pública es enorme, pues, son contadísimos los artistas en retiro o muertos capaces de embolsarse las cifras astronómicas de los Fab Four en esta estrageia mercadológica publicitaria.

El “revival” Beatle obedece a la ambición de Macas y los cálculos avezados de Yoko Ono, quienes aseguran otro negocio rentable en la de ya por sí derrama financiera característica de cualquier mercancía ligada a los favoritos de la inocencia y la cursilería nerd.

Las grabaciones no serán una sorpresa para los clientes habituales de la piratería proveedora de rarezas tomadas de todas las fuentes posibles y tampoco para los estudiosos del tema y el coleccionismo enfermizo. Quizás la curiosidad por escuchar algunos álbumes en un solo canal despierte mi curiosidad, por lo demás, el trinquete es más de lo mismo.

Para los beatle-maniacos fundamentalistas las cajas serán recibidas como regalo del cielo y les rezarán todas las mañanas hasta el lanzamiento de otro truco tecnológico para aclarar el respirar de Lennon o los gallos de McCartney. Esta fauna es así y salvo una hecatombe mundial o su desaparición agradecida de la faz de la tierra, cambiarán esa noñes tan retardataria.

El asunto es muy parecido a la primera edición de la Antología en libros y videos. Mucho ruido y pocas nueces. El sonido restaurado tendrá algún valor y la experiencia para las nuevas generaciones atraerá noveles candidatos a la secta y una larga discusión estéril en pro y contra de los objetos.

En cuanto a nosotros, testigos del acetato al blu-ray, las novísimas regrabaciones de los discos de los Beatles nos levantan las cejas y nos permite decir, sin miedo a equivocarnos, esto ya lo oí y mejor.

Los monstruos sagrados del rock han expresado, incluido John Lennon y George Harrison, la incapacidad de las nuevas tecnologías para alcanzar la fidelidad del acetato y, por ende, suponemos una cercanía a esa fidelidad en las mentadas cajas, pero no la superación del slogan tramposo “como nunca los has escuchado”.

Un punto, para mí, relevante es la existencia de “bonus track” en cada álbum por una rigurosidad histórica. La historia de los Beatles ya está escrita y fue tal cual. Enmendarla o parcharla es una vacilada al manipular la memoria colectiva y meter cuñas inexistentes en la entrega original. Por un respeto mínimo a la civilización, no le ponemos colores a la estatua de la piedad o tercera dimensión a la Mona Lisa, entonces no pongamos agujazos en piezas y dejemos al tiempo correr en paz.

“Love”, la musicalización experimental para el espectáculo del Cirque du Soleil, fue un entretenimiento curioso y una lectura distinta a las canciones de los Beatles y una confirmación de la vigencia de su discurso auditivo, válida en esas circunstancias.

Las cajas son un negocio y una colección de espejos a cambiarse por divisas. Podemos aguardar la remasterización y la equalización a 300 canales o la generación de hologramas didácticos o la baratija de su preferencia, sin embargo, el legado es único y ese no va a alterarse.

Los Beatles atienden a estos lujos de la seudo actualización por haber sido un hito en la Historia, es decir, por el pasado y no por un presente tan manoseado.

2 comentarios:

Carlos H. Mendoza dijo...

Profesor, ¿qué pasó?, yo soy fan from hell y tengo bootlegs para aventar pero el sonido de las nuevas versiones sí lo valen... en serio (hasta vía descarga ilegal si lo desea). Y jugar RockBand es una diversión, aún para los que si tocamos a The Beatles de verdad con un instrumento real. El material de Love en 5.1 es una delicia, si bien es hacerle la cartera más gorda a beatles y viudas es un lujo pero creo que lo vale. Yo hoy no tengo varo para los remixes pero llevo todo el día escuchando rarezas y al rato jugaré rockband... Pero si le soy sincero soy un romántico y disfruto mucho de los acetatos con todo y scratch, la ventaja de lo analógico, pero dele una oportunidad (a la paz) y a las nuevas versiones limpiecitas, unos buenos audífonos y el alcohol de su preferencia... saludos desde Manchate.org

Anónimo dijo...

Pero aunque seas fan, ten en cuenta que las rolas de los bleatles ya fueron hoy debe de haber algo mas si no donde queda la innovacion, y si estos sobrevivientes de aquel mitico grupo, que yo llamaria el primer gran grupo de imagen, tuviesen ese mismo espiritu emprendedor deberian de apoyar mejor a mas bandas que empiezan no estancarse en su pasado por grande que hubiera sido